Entre la Wurst y el pintor Ribera, una mujer barbuda

Conchita Wurst - Life Ball 2013En honor de la emocionada ganadora de la Eurovision 2014, la señorita Wurst* dedico esta página tomada del libro El arte de hablar callado (escrito por la casi doctora Ana Zúñiga y el quasi doctor yo). Aunque haya mucha diferencia entre las dos señoras barbudas, algunas personas la miran con el mismo efecto. Que sea un drag queen homosexual o una mujer con tumor Gonadal sex cord-stromal (desconozco la traducción española), son personas con sueños, deseos y sobre todo una historia (difícil, me imagino). Así que mejor si fijamos en lo que hay dentro y menos en la decoración física (por elección o por nacimiento) y aceptamos a nuestros próximos con honestidad y paz**.

Así va en el libro:

La protección civil de los incapacitados o los que sufrían deformidades no existía en la sociedad del Siglo de Oro. De hecho, los Freak show (traducido del inglés como espectáculo de fenómenos) eran centro de atención y burla para las personas consideradas normales y corrientes.

Sin entrar en los estudios filosóficos sobre la perspectiva del «otro» (Levinás, Foucault etc.), es interesante reflexionar sobre nuestro modo, entre rechazo y fascinación, de captar la malformación. Este fenómeno era más popular en los circos, pero más tarde, la misma idea se comercializó. Así se edificaron los zoológicos humanos, el teatro de variedades (vaudeville) y el freak show. La gente de la calle pagaba dinero para auto-provocar la fascinación por ver rarezas y personas amorfas (mujer barbuda, patizambos…), sintiendo una atracción y rechazo simultáneamente. De tal forma levantaron en muchas ferias carpas con demostraciones de los deformes.

La mujer barbuda es un cuadro pintado por el artista español José de Ribera en 1631. Ribera pasó largo tiempo de su vida en Nápoles, donde vio en dos ocasiones a esta mujer, identificada, según el grabado en la roca que aparece a la derecha, como la señora Magdalena Ventura. Tan hirsuto pelaje en la señora Magdalena probablemente fue el resultado de lo que hoy se conoce como androblastoma. Sin embargo, por la forma del pecho y la edad de la mujer (52 años en el momento de la pintura) parece que Ribera eligió exacerbar la realidad (representando un bebé mamando), procurando mostrar así la naturaleza femenina de Magdalena, a pesar de su barba, y logrando un mayor impacto en el espectador.

La mujer barbuda2*Para los que todavía no han entendido el juego de su nombre, Wurst en alemán es salchicha. En cuanto a Conchita, pues pregunten al argentino!

** Como bien ha dicho Spinoza: mejor encender tu pequeña vela que maldecir las tinieblas!

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