Hacia un glosario de la obra conversa

Una breve clasificación de una variedad de campos semánticos y términos que han me surgido en el trabajo relativos referencias textuales relacionadas con el mundo converso. Es decir, sin la certeza de que un autor sea converso, estas marcas textuales estarían configurando un determinado tipo de decodificación, capaz de reconocerlas como referencias a dicho paradigma. El hecho de que ciertos autores de los siglos XV al XVII sea desde su propio conocimiento sea para lectores, en una realidad multi étnica de cristianos viejos y conversos, capaces de decodificar sintagmas específicos, ya sea desde un posicionamiento de identificación como de burla o rechazo. La lectura de los textos áureos requiere a menudo cierta medida de reconocimiento de las referencias explícitas o implícitas en los textos.

Es de notar que muchos de los referentes que enumeraré a continuación aparecen tanto en las obras escritas por y sobre conversos y sobre la conversión como también en los procesos inquisitoriales. De hecho,la Inquisición es una fuente sólida y fidedigna de información, ya que solía emprender una tarea de decodificación de las marcas judaizantes, de costumbres “sospechosas” y aun de conflictos interiores.

Campos semánticos:

La comida:

  • Tocino – el rechazo a la ingestión de tocino, por un lado, o la preocupación por ostentar la obsesión con este tipo de comida, por otro. La prohibición de comer cerdo, vigente en la religión judía y musulmana, convirtió su ingestión en una prueba, un examen, un indicio que mostraba la sinceridad o falsedad de un nuevo cristiano. Los criptojudíos que mantuvieron su judaísmo negando por completo la religión cristiana, no comían cerdo, a veces, poniendo su vida en riesgo. Como he mostrado anteriormente en el episodio de Lozana con Rampín, los mozos y el bocado de tocino, ella, con manipulación, consiguió evitar que los dos supuestos conversos comieran el bocadillo.
    Otro aspecto relacionado con el tocino es el salar la carne. Aquí la interpretación puede ser ambigua ya que de un lado los cristianos viejos salaban el tocino para su preservación, y del otro, se sabe que los judíos salaban la carne para secar la sangre y así respetar las normas prescriptas por la religión judía.  Además, para cocinar, el judaizante o criptomusulmán prefería el aceite a la manteca de cerdo.
  • Otra comida relacionada con la cocina judía tradicional:
    – Boronía – plato a base de berenjena, supuestamente de origen mediterráneo, sefaradí y/o musulmán.
    – Hormigos en aceite y no en agua, como las cristianas viejas (lo hemos visto enLa Lozana Andaluza).
    – De modo general, no se comía carne de un animal muerto que no haya sido desangrado.

Profesiones:

  • Como traté de mostrar en este trabajo, la prostitución estaba en muchos casos relacionada con las judías convertidas; “la comunidad de judías españolas de Roma” según José Manuel Morán.
  • Las profesiones tradicionales atribuidas a los judíos se desplazan a los conversos: comerciantes, banqueros, médicos, sastres, escribanos, etc. Es el microcosmos profesional dentro del macrocosmos heterogéneo de los conversos.

La vida social:

  • Los chistes y el humor sobre la condición conversa o, en su defecto, sobre la obsesión anti-conversa.
  • La mezcla, confusión y desorden de los estatutos sociales, por una parte, y el desprecio por autoridad religiosa, por otra.
  • La determinación de la línea de los ancestros: padres, madres, abuelos o cualquier mención irónica de los antepasados en general.
  • En ciertas obras se ve el afán “judío” por el tratamiento de respeto “don”.
  • Los ritos judíos del luto (por ejemplo, cortinas negras e ingestión de huevos duros y aceitunas).

Indumentaria:

  • Uso y abuso del disfraz como pasaje social: el protagonista quiere mostrarse como otro que no es y de allí que mimetice la vestimenta.

Lo físico:

  • Irregularidad en cuanto a la forma, especialmente en la cara (el tamaño de la nariz).
  • El color bermejo del cabello.

Referencias religiosas:

  • El rechazo del número tres, sagrado para el cristianismo, al señalar la Trinidad.
  • Abundancia de menciones de Dios (o Dio).
  • La escatimación de la mención de Jesús, Virgen, María etc.

Onomástica:

  • Se notan cambios de nombres en el protagonista, sus parientes o cualquier otro personaje en la obra. El cambio de nombre conlleva un cambio de identidad.

Introducción de palabras en hebreo:

  • Si bien esta marca puede ser ambigua, ya que suele ocurrir que la utilización, en ciertos casos, de esta lengua puede servir para mostrar el conocimiento bíblico, en ciertos contextos puede ser una marca del paradigma converso, si bien los cristianos nuevos judaizantes se cuidaban y evitaban utilizar o mencionar palabras hebreas por el peligro inquisitorial.

Hibridismo:

  • Polifonía marcada en la obra.

Culto a la memoria histórica:

  • Menciones de índole comparativa entre el pasado y el presente, especialmente en cuanto a la situación conversa.

Obsesión con la temática de la sangre:

  • Este aspecto responde a la obsesión sanguínea de la época, relacionada con los estatutos de limpieza de sangre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s